7.8.09


I JORNADA DEPORTIVA
COLEGIO GREDOS SAN DIEGO
“DEPORTE Y NO VIOLENCIA”

7 de mayo 2009


CONFERENCIA: “DEPORTE Y NO VIOLENCIA”

Visión humanista del deporte dentro del momento histórico actual
Violencia y no violencia dentro del ámbito deportivo. La no violencia activa como única salida
Ejercicios que acercan a la práctica de la no violencia
La Marcha Mundial por la paz y la no violencia, compromiso personal y social para la concienciación sobre la no violencia

RAMÓN E. ROJAS HERNÁNDEZ

Primeramente quiero agradecer la invitación que me han extendido los organizadores para participar de este panel. Ciertamente que estar aquí junto a los connotados ponentes que me han precedido es un honor y más honrado aún que se tenga la confianza de pedirme exponer, desde la mirada del Nuevo Humanismo, una visión no violenta para la educación y el deporte. Intentaré en el limitado tiempo con que contamos, producir un acercamiento a este punto de vista pero sobre todo, dar la oportunidad a los presentes de experimentar el registro personal de los temas que vamos a tratar, la violencia y la no violencia en relación con el deporte.

Visión humanista del deporte dentro del momento histórico actual

El deporte, como ninguna otra actividad, puede sustraerse al contexto social y humano en que se desarrolla. Si el deporte se deshumaniza es porque la sociedad lo esta haciendo; si cosifica al hombre y la mujer que lo practican, es porque el sistema del que son parte los mira como cosas. Y si por otra parte hay sectores dentro de la sociedad que reclaman por la humanización y reposicionamiento del sentido verdadero del deporte y la recreación es porque tal demanda esta indicando la existencia de una sensibilidad en favor del desarrollo auténtico del ser humano y que tal sensibilidad busca expresión.

3.6.07


Humanistas por el deporte:

En este momento histórico, la tendencia de deshumanización que se advierte en diversas esferas también se observa en el deporte, y es indispensable fijar posición desde una visión humanista respecto del sentido y finalidad de esta actividad.

El deporte es una actividad que tiene un alto grado de atracción por parte de la población. Más allá de su popularidad, es innegable que sus posibilidades educativas son amplias. También los programas de salud comunitarios que apuntan hacia una medicina de carácter preventivo, consideran de gran importancia las actividades físicas y deportivas. La educación física y el deporte trabajados de manera amplia y no unilateral, permiten vincular integradoramente la idea, la imagen, la emoción y la acción motriz.

Lo que interesa comprender es que cuando el deporte se instrumenta para fines que no apuntan al desarrollo y beneficio de la persona, es porque está concebido desde una postura y visión del ser humano que lleva a su cosificación.


El deporte debe asumir la tarea no sólo de humanizarse a sí mismo, sino también de contribuir a la humanización de la sociedad. Por eso el humanismo tiene un importante papel que jugar, dando al deporte los fundamentos, principios y valores que le brinden la orientación adecuada para volver a encontrar su sentido, su razón de ser.

Organización:

Debemos llevar adelante un plan integral que esclarezca en principio y lleve luego a la acción concreta nuestros planteos. Para tal fin, formaremos comisiones con los interesados, tratando de nuclear médicos, deportistas, profesores, etc.


Algunas posibles acciones son: Gimnasio barrial multi-disciplina. Torneos barriales fundado en valores humanistas. Charlas en colegios sobre el sentido del deporte. Boletines informativos, programas de radio y televisión.

12.1.07


Violencia escolar y globalización: el sometimiento social y cultural a las leyes del mercado





Hace poco tiempo atrás, un hecho de brutal violencia estremecía al mundo entero: en los EE.UU., dos jóvenes alumnos de un colegio de secundaria, entraron en el centro armados hasta los dientes, matando e hiriendo a varios de sus compañeros para luego suicidarse. Tal hecho quizás se haya convertido, por su magnitud, en uno de los ejemplos más conocidos de la violencia escolar. No obstante, todos sabemos que ejemplos como este, aunque sean de menor envergadura, abundan a diario en los colegios de todo el mundo; el fenómeno de niños y adolescentes que asisten armados a la escuela forma parte ya de la “cultura” en los EEUU y ha comenzado a “globalizarse” el fenómeno en otros países, como el nuestro.

Pero tomemos el ejemplo inicial, porque puede aportarnos algunos elementos que nos permitan estudiar el fenómeno. Estos jóvenes de EEUU:

- solían vestir de un determinado modo buscando una identidad;
- valoraban la violencia al punto de considerarse militantes, cual si fuera un bando y como quien elige un antivalor para diferenciarse y afianzar su personalidad;
- utilizaban Internet para difundir el modo de armar bombas caseras;
- en el momento de disparar sobre sus compañeros de colegio, mostraron una siniestra preferencia por los deportistas destacados, o sea por los ganadores o los “winner” (triunfadores) del colegio, de acuerdo al modelo cultural más tradicional de ese país.

Varias conclusiones podemos sacar de este caso, que se pueden aplicar a otros.

1. En la cultura de EEUU, la diferenciación entre los ganadores y los perdedores es muy fuerte, casi podríamos decir que es uno de los motores sociales y económicos, ya que esto se traduce en competencia en todas las esferas de la sociedad.

2. La competencia exacerbada genera tensiones que se traducen en triunfalismos, frustraciones, resentimientos, sed de poder y en definitiva violencia social.

3. Ya en la génesis de la denominada “sociedad americana”, John Adams, uno de los “padres fundadores” afirmaba que “…entre los hombres reina la desigualdad, y nadie puede negar la existencia de una aristocracia natural de virtudes…”.

Para poner en marcha el motor del capitalismo liberal, hacía falta una sociedad de individuos que compitan entre sí. Un hombre solidario no era un buen elemento para la las leyes del mercado.

Esta concepción de la sociedad, la de una organización de individuos aislados, temerosos del sistema, desconfiados de su vecino, competidores de sus pares y enemigos potenciales de todos, esta sociedad funcional para la economía de mercado, se ha transformado en una cultura paradigmática que los vientos de la globalización se han encargado de contagiar por todo el mundo, merced a los medios de comunicación masivos.

Para quienes detentan el verdadero poder, el poder económico; para quienes manejan la globalización para su provecho, es necesaria esta globalización cultural porque el individualismo divide a la gente, y porque la ambición y la valoración del dinero y del consumo, son el combustible necesario para mantener encendido el motor de la gran aspiradora que drena riqueza para las arcas de los ganadores. En toda carrera hay un solo ganador, y los que establecen las reglas del juego para ganarlo, necesitan que los competidores crean en ellas.

¿Y qué pasa en una sociedad donde el valor central es el dinero, donde el individualismo es mejor visto que la solidaridad, donde los ganadores deben someter a los perdedores?

Pasa que los que sienten que pierden con determinadas reglas, tratan de ganar con otras, porque ¿acaso no se trata de ganar y ser mejor?, y si no puedo hacer dinero con los negocios, entonces vale robar, y si no soy un ganador, entonces mejor me drogo o alcoholizo para no deprimirme, o me deprimo para esconderme, o me suicido para desaparecer. Y en esa dirección autodestructiva, ¿por qué habría de respetar a otros, si en definitiva el mundo entero es el culpable de mis desencantos?

La desintegración social, la elección de antivalores como respuesta refleja o de revancha a los valores de una sociedad hipócrita, la concepción de las demás personas como enemigos y competidores, es un semillero de violencias; violencia delictiva, violencia familiar, violencia social, violencia en todos los sentidos, y entonces, ¿porqué no, violencia escolar?

La violencia ya no forma parte del catálogo de hechos aislados y marginales, llevados adelante por personas enajenadas que no respetan los valores sociales. No, hoy la violencia es un valor social, tan prestigioso como cualquier otro valor individualista de un sistema absurdo. Entre las pandillas, o las hinchadas, o los cabezas rapadas, o la forma y nombre que adopten, los crímenes son como muescas en la culata del revólver que se exhiben ante una sociedad que exige: ¡destácate!, en lo que sea, pero, ¡destácate!
Y entonces, si ese es el valor que enseña la sociedad, niños y adolescentes buscan destacarse: si nos drogamos, el que toma la dosis más fuerte es el que más se destaca. Si nos alcoholizamos, el que más bebe es el campeón. Si asesinamos, el que más mata es el “winner”. Si nos apaleamos, el que más pega es el number one”.

Y ante esta situación, saldrán las histéricas voces de algunas personas mayores o bienpensantes a decir: ¡pero donde están los valores que enseñamos a nuestros hijos!, ¡es la televisión las que los echó a perder!, ¡son esos rockeros, o esos famosos!

De ninguna manera, amigo, quizás haya medios y vehículos por donde se transmiten las cosas, pero los antivalores que alimentan la violencia y la disgregación social, son parte de las enseñanzas sociales: las que se transmiten por los padres, los maestros, y todos los otros que influyen en los niños y jóvenes. Porque si bien hemos recitado formalmente y de memoria los principios de los viejos valores morales, lo que en realidad hemos impuesto con verdadera convicción ha sido el valor del individualismo, la competencia y el dinero como valor central. De modo que no nos extrañemos de que en la sociedad aparezcan cada vez más monstruos. Antes que pensar en como detenerlos o como reformarlos, pensemos en detener la fábrica de monstruos, desarticulemos el individualismo, la competitividad asfixiante y el consumismo sin sentido.

Claro que no es tan fácil, porque una sociedad que se guíe por tener sólo lo necesario y suficiente para vivir cómodamente; una sociedad solidaria y no violenta, una sociedad donde las personas vean al otro como hermano y no como un competidor, no es una sociedad funcional a la economía de mercado, ni al modelo globalizador que busca unificar y homogeneizar la cultura.Pero el ser humano ya se está cansando de esto, y seguramente encontrará su destino, un destino mucho más elevado que ser un estúpido triunfador. Y cuando el ser humano encuentre ese camino, seguramente que los niños y los jóvenes nos enseñarán antes que nadie de lo que es capaz el ser humano cuando se le abre el futuro.

25.6.06


Deporte, humanismo y no violencia

Modelo de deporte actual

En la época actual e influida fuertemente por las concepciones positivistas de la llamada modernidad, el deporte y la cultura física ha ocupado un papel secundario o solo “complementario” en la formación educativa*.
Muchas veces el sistema educativo lo ha entendido como necesario para que los niños y jóvenes “descarguen energías” y en consecuencia tengan mejor disciplina en la sala de clases o también muchos colegios y universidades han visto en el deporte una forma de ganar prestigio al “demostrar superioridad” sobre otras instituciones en torneos y competencias. Visiones torpes y reduccionistas pero que no deben extrañar si comprendemos la concepción zoológica que tiene la ideología neoliberal dominante.

Construyendo el modelo humanista

Desde una mirada humanista el deporte tiene un sentido humano y social que lo liga directamente con fines y objetivos vinculados con la educación, el ocio y recreación y la salud.
En todo caso el punto específico que nos interesa es la riquísima posibilidad que ofrece el deporte y la recreación para humanizar el ocio, permitiendo a los individuos y los pueblos a través de su práctica sistemática llenar su tiempo de ocio de manera activa, creadora y multifacética.

La vinculación del deporte con la dimensión educativa ha sido comprendida por diversas culturas y escuelas y no es de extrañar que desde antiguo haya ocupado un importante lugar en la formación de las nuevas generaciones

Numerosos educadores y estudiosos (famosos y anónimos) han sido capaces de entender las enormes potencialidades que tiene el deporte en la formación, no sólo física, sino además cognitiva, afectiva y volitiva. Es justamente ese aspecto el que importa al humanismo: la gran potencialidad formativa del deporte no es sólo porque puede educar cada una de esas dimensiones, sino porque puede hacerlo, como ninguna otra rama del sistema educativo, de una manera integradora y sin los efectos “esquizofrénicos” que ofrece una educación de la separatividad y la compartimentación. En ese sentido la educación física y el deporte trabajados de manera amplia y no unilateral permiten vincular integradoramente idea, imagen, emoción y acción motriz.

Disciplinas como la gimnasia artística, gimnasia rítmica, saltos con movimientos aéreos (garrocha, ornamentales, cama elástica, etc.), esgrima, nado sincronizado, entre otras por su gran variedad y/o complejidad motriz ofrecen al niño y joven situaciones educativas que amplían sus circuitos y conexiones neuronales enriqueciendo significativamente el bagaje de gestos motores con que cuenta la persona; por otra parte los deportes colectivos (fútbol, voleibol, baloncesto, hockey, etc.) permiten un trabajo muy rico en lo relativo al mundo de la intersubjetividad, la sociabilidad, el trabajo conjunto, cooperativo y mancomunado en pos de un objetivo, cualidades todas muy importantes en la idea de un ser humano consciente de su condición histórica y social. Por último hay una serie de deportes individuales y conjuntos que educan fuertemente la voluntad, la capacidad de traspasar y romper los propios límites, que muestran que el “aprender sin límites” también se da en este tipo de actividad humana; es el caso de deportes como el atletismo, el ciclismo, el remo, el montañismo, entre otros.

El pensador y fundador del nuevo humanismo, Mario Rodríguez Cobos, Silo, define con acierto a la educación como un proceso de “habilitación”, concepto nuevo en este campo y que resulta absolutamente pertinente a lo requerido para este momento histórico; si lo que se requiere entonces es entregar a las nuevas generaciones opciones educativas que les permitan habilitarse para desempeñarse en un medio eminentemente dinámico, acelerado, cambiante, entonces es de la mayor importancia un “recorrido” amplio por las múltiples posibilidades que ofrece la educación física y el deporte tal como la concebimos desde una perspectiva humanista; ese recorrido pone en contacto a la persona con sus propias posibilidades de una manera integradora como pocas actividades permiten, ello implica necesariamente que en su dimensión educativa la práctica deportiva no apunte hacia una especialización que unilateraliza, sino que por el contrario permita al niño o joven “pasearse por ese rico menú” que le ofrecen las muy diversas disciplinas deportivas.

Violencia y No Violencia

En el mundo de hoy la violencia crece y se expande a todos los campos, generando un clima de miedo, incertidumbre, asfixia y cerrazón. No se trata sólo de la violencia física de la guerra y de la criminalidad; existe también la violencia económica, racial, religiosa, psicológica, la violencia doméstica, familiar y la violencia interna.
La violencia ha penetrado en todos los aspectos de la vida: se manifiesta constante y cotidianamente en la economía, en la política, en la ideología, en la religión, en la familia, en la enseñanza, en el ejército, en la cultura y, por supuesto, en el deporte. Ganar a cualquier precio, dejar participar sólo los “mejores” discriminando al bajito o al gordito o a la niña o al que tiene gafas, agredir física o verbalmente a los árbitros, realizar insultos xenófobos o racistas, producir lesiones de manera intencionada al contrario, son sólo una muestra de la gran variedad de ejemplos que existen.
Este sistema fomenta el individualismo, la incomunicación, la discriminación y la violencia, generando una falta de sentido en la vida. Por el sólo hecho de vivir en él, estos problemas afectan a las personas.
Estos encuentros son para permitir una mayor comprensión de la situación de violencia personal que cada uno vive en el ámbito del deporte y en el resto de ámbitos (familia, trabajo, amigos, pareja, etc...) y caer en cuenta que esto es provocado por el sistema.

La violencia es un “error de respuesta”, no la expresión de la maldad intrínseca del género humano. Así como se aprende la violencia también se aprende la no violencia. Si tan arraigada está la creencia en la inevitabilidad de la violencia caminar hacia la no violencia requiere de cambios profundos en la sociedad y en el individuo.

Conscientes de la importancia de la actividad física y el deporte como parte de la educación y su influencia en la sociedad queremos generar comportamientos no violentos que hagan posible en el futuro vivir en una tierra “humanizada”.

A veces oímos la expresión “no-violencia” pero, debido a la superficialidad de la información, no siempre tenemos una idea precisa de lo que significa.
No-violencia no es pacifismo. No-violencia no es un simple eslogan para las manifestaciones. La no-violencia no es la actitud resignada de quien evita, por temor, el enfrentamiento o la discusión.
La no-violencia es una gran filosofía de vida y una metodología de acción que desde siempre se ha inspirado en profundas convicciones morales y religiosas y que hoy representa la única respuesta coherente a la espiral de violencia que nos rodea.

Objetivos

Este tipo de encuentros pretenden convertirse en una herramienta útil y efectiva que:

a) Sea un ámbito de intercambio y multiconexión entre educadores y de estos con la sociedad en una influencia mutua
b) Genere opinión y conocimientos que puedan constituir referencias y orientaciones para las personas y la sociedad en su conjunto
c) Active producciones que desarrollen los postulados del humanismo y la no-violencia con nuevas metodologías educativas que saquen a la educación del callejón sin salida actual.

* Mario Aguilar A. y Rebeca Bize B. “GENERACIÓN DE EDUCADORES
POR EL CAMBIO Y LA DIVERSIDAD”. Santiago de Chile. 1998

22.6.06


El Cuerpo como objeto de transformación

La visión que tenemos del ser humano es de grandes consecuencias para la vida individual y social, y por ello nos ocupa como tema. Basta que se lo considere como abierto o cerrado, como sujeto u objeto, como agente o paciente, como en transformación o como terminado, etc. para que cambie nuestra actitud ante nosotros mismos, los otros, la vida, su sentido...todo.

Entre otras cosas, nosotros afirmamos que no nos podemos referir al ser humano en términos de "naturaleza" humana, sino de historia personal y social. Si con la idea de "naturaleza" humana se ha querido señalar lo permanente, tal idea es hoy inadecuada, aun si se la quiere aplicar a lo más objetal del ser humano, es decir, a su cuerpo.

Si admitimos lo anterior, habremos de aceptar que el ser humano puede transformar intencionalmente su constitución física. Y así está ocurriendo. Comenzó con la producción y utilización de instrumentos que puestos adelante de su cuerpo como "prótesis" externas le permitieron ampliar sus posibilidades corporales (maza, palanca, lanza, etc.), perfeccionar sus sentidos (lentes, etc.) y aumentar su fuerza y calidad de trabajo (arado, rueda, etc.). Naturalmente no estaba dotado para los medios líquido y aéreo (ni agallas, ni alas, etc.) y sin embargo creó condiciones para desplazarse en ellos (vehículos acuáticos y aéreos) hasta comenzar a emigrar de su medio natural, el planeta Tierra (navegación espacial, etc.). Hoy, además, está internándose en su propio cuerpo cambiando sus órganos (trasplantes, órganos artificiales); interviniendo en su química cerebral (estimulantes, tranquilizantes y fármacos de todo tipo); fecundando in vitro (los conocidos "bebés de probeta") y manipulando sus genes (ingeniería genética).

Por cierto, la adecuación del cuerpo a necesidades y designios de cierto alcance (longevidad, eliminación de enfermedades, aumento de capacidades biomecánicas, etc.) excede las posibilidades del individuo aislado -no basta gobernar su propio cuerpo-, y por lo tanto requiere un proceso social que permita, por ejemplo, una ingeniería biológica, una ingeniería genética, etc.

Esto lo hace posible toda una sociedad, acumulando trabajo durante muchas generaciones. Todo lo anterior Todo lo anterior no es natural ni subordinado a lo natural, sino intencional, de superación de los límites de lo natural.
Y en lo que hace a una moral, un derecho, instituciones y otras producciones llamadas "naturales," encontramos -opuestamente- que en ese campo todo es histórico-social y nada allí existe por naturaleza.

10.6.06




No-Violencia

La no violencia suele comprender ora el sistema determinado de conceptos morales que niegan la violencia, ora el movimiento de masas encabezado por el Mahatma Gandhi que se desarrolló en India en la primera parte del siglo XX, así como la lucha por los derechos civiles de los negros en los EE.UU. bajo la dirección de M. L. King y la actividad desarrollada por Kwame Nkrumah en Ghana. Pueden mencionarse también las intervenciones civiles de A. Solzhenitsin, A. Sakharov, S. Kovalev, y otros famosos disidentes, contra el totalitarismo soviético.

La idea de la no violencia está expuesta en la Biblia y en escritos de otras religiones, en el llamamiento "no mates". Esta idea fue desarrollada por muchos pensadores y filósofos; los escritores rusos León Tolstoy y Fiodor Dostoievsky la formularon con gran profundidad. La fórmula de Tolstoy que promulga la supremacía del amor y el "no empleo de la violencia ante la maldad", en otras palabras la imposibilidad de luchar contra una maldad con otra, adquirió resonancia mundial, engendrando una secta singular de "tolstoyistas".

Mahatma Gandhi (1869-948) formuló a su modo la ética de la no violencia basándose en el principio del ahimsa (rechazo a ejercer cualquier forma de violencia contra el individuo, la naturaleza, el insecto o la planta) y en la "ley del sufrimiento". Gandhi logró organizar la satiasgraja, movimiento anticolonial no-violento, aunando a muchos millones de personas. Éste se manifestó en la insubordinación civil masiva y prolongada a las autoridades inglesas, negándose a colaborar con las mismas, defendiendo su originalidad y libertad, pero sin recurrir a los métodos violentos. El pueblo llamó a Gandhi "Mahatma" (alma grande) por su valor e inflexibilidad en la acción sobre el principio de la no violencia El movimiento de la no violencia dispuso el terreno para que Gran Bretaña renunciara a su supremacía en India, aunque el propio Gandhi fue asesinado por un sicario. Lamentablemente, más tarde, el principio de ahimsa fue echado al olvido. El desarrollo político de India y Pakistán se vio teñido con tonos sangrientos de la más franca violencia.
La lucha de M. L. King también concluyó sin triunfar, él también fue asesinado mientras hacia uso de la palabra en un mitin masivo.
A pesar de todo, el concepto de la no violencia, inclusive formas no-violentas de protesta, siguen vivas y desenvolviéndose en el mundo. Las intervenciones diarias y masivas de las capas bajas de trabajadores, mítines y manifestaciones de protesta, huelgas, movimientos femeninos y estudiantiles, manifestaciones campesinas, ediciones de hojas, volantes y periódicos, intervenciones por radio y T.V., todo eso constituye las formas de la ética y práctica de la no violencia
El Nuevo Humanismo se esfuerza en minimizar la violencia hasta el límite extremo, superarla completamente en perspectiva y encaminar todos los métodos y formas de resolver oposiciones y conflictos sobre los rieles de la no violencia creadora.
Frecuentemente se ha homologado no violencia y
pacifismo, cuando en realidad éste último no es un método de acción ni un estilo de vida sino una denuncia constante contra el armamentismo.

No-Violencia Activa

Estrategia de lucha del Nuevo Humanismo consistente en la denuncia sistemática de todas las formas de violencia que ejerce el Sistema. También, táctica de lucha aplicada a situaciones puntuales en las que se verifica cualquier tipo de discriminación.

Pacifismo

(del lat. pacem: paz). Principio moral y político que reconoce la vida humana como valor social y ético supremo y que ve en el mantenimiento de la paz entre los grupos étnicos, religiosos y sociales, entre las naciones y bloques de estados, su ideal supremo. Incluye el respeto de la dignidad de la persona humana, de los grupos y pueblos, y de los derechos humanos en general. Contribuye a la comprensión mutua de gentes de diferentes culturas y generaciones. Rechaza la desconfianza, el odio y la violencia.
El pacifismo es una actitud de negación de la guerra y el armamentismo. Desde la Primera Guerra Mundial muchos tribunales, en distintas partes del mundo, han reconocido el derecho de objeción de conciencia eximiendo del servicio militar a pacifistas y miembros de confesiones religiosas que se oponen a las armas y los instrumentos bélicos. También los objetores de conciencia han promovido campañas mediante las cuales proponen que el porcentaje impositivo que se destina a la defensa, derive hacia la educación y la salud pública. Las ideas de desarme y desmilitarización han inspirado a numerosos movimientos antibélicos que, frecuentemente, no han logrado acuerdo por sus variadas concepciones de la realidad social y, a veces, por divergencias puntuales en la aplicación de sus tácticas de lucha. Los grupos pacifistas están hoy en condiciones de organizar frentes autónomos de base en relación con otros que propician el cambio social (Frente de acción).

7.6.06


Informamos que ya están disponibles todas las sesiones grabadas de las IV Jornadas de Educación y no violencia celebradas en Madrid el pasado abril.

La ruta directa de las sesiones es: pinchar en el link TeleUned de la izquierda

Pinchar sobre cada mesa y para ver el vídeo pinchar sobre el icono de video en el margen superior izquierdo.
IV JORNADAS INTERNACIONALES DE EDUCACIÓN Y NO VIOLENCIA
Organizan:
Universidad Nacional de Educación a Distancia -
Foro Humanista de Educación - Mundo sin Guerras y Sin Violencia.
Madrid, 21, 22 y 23 de abril de 2006 – www.uned.es / www.teleuned.com /

Mesa Nº 34 (no presencial)
“DEPORTE, HUMANISMO Y NO VIOLENCIA”
Organiza:
Servicio de Deportes de la Universidad de La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria y Radio San Borondón.

Día 19 de abril desde las 20,30 hasta las 22,30 horas. Lugar: Sala San Borondón, Centro de la Cultura Popular Canaria. El encuentro será radiado en directo por la emisora de Radio San Borondón.

Ponentes:

Adelto Hernández Alvarez, profesor titular y doctor del departamento de Didáctica de la Expresión Corporal, Artística y Musical de la Facultad de Educación de la ULL..

Francisco Jiménez Jiménez, profesor titular y doctor del departamento de Didáctica de la Expresión Corporal, Artística y Musical de la Facultad de Educación de la ULL

Manuel G. González Ramallal, profesor de sociología de la ULL y director del Secretariado del Vicerrectorado de Alumnado en asuntos deportivos.

María José Luis Rodríguez, licenciada en Psicología, master en Psicología del deporte y master en gestión deportiva.

Ramón E. Rojas Hernández, maestro especialista en educación física, entrenador regional de baloncesto, director del Servicio de Deportes de la ULL y miembro del “Foro Humanista de Educación” y de “Mundo sin guerras y sin violencia”.

Servando Repetto Peraza, policía nacional y profesor adjunto de la Escuela deportiva universitaria de Tai Chi Chuan en la ULL.

José Oscar Pérez Expósito, entrenador nacional de Tenis de mesa y profesor de la Escuela deportiva universitaria de Tenis de mesa en la ULL

Juan Febles Molina, licenciado en Química, técnico del Servicio de Deportes de la ULL, cinturón negro 6º Dan de Karate, de Aikido, especialista en Acupuntura, profesor de las Escuelas deportivas universitarias de Karate y Aikido.

Ernesto Mascarell Pérez, entrenador nacional de balonmano, educador, ...

Pedro Oramas Miranda, portero de fútbol, entrenador de porteros y actual director de la Escuela Insular de porteros de fútbol de Tenerife.

Onésimo Pérez de las Casas, doctor en medicina y cirugía plástica y maxilofacial y fundador y presidente de la Fundación Aitor Zabaleta contra la violencia en el deporte y médico de la Escuela Insular de porteros y de la federación de fútbol de Tenerife

Edgar Núñez Frías, jugador de baloncesto de la ACB de los clubes CB Canarias, Juventud de Badalona y TDK Manresa. Profesor de Educación Física del Colegio Nuryana

Ventura González Domínguez, periodista deportivo y redactor jefe de deportes de El Día y Radio El Día.

Sergio Alonso, maestro especialista en educación física y entrenador y profesor de Ultimate (disco volador) en la Universidad de La Laguna.

José Luis Díaz Herrera, entrenador nacional de fútbol, entrenador de la selección de fútbol de la ULL, seleccionador sub 17 de Costa Rica y director de la 1ª Escuela de Entrenadores de Gabón.

Teresa Linares, atleta de alta competición de la especialidad atlética de 10 km marcha, periodista y entrenadora de escuelas de atletismo de base.

Félix Álvaro Marrero, miembro de la Asociación de vecinos del Casco de La Laguna y padre

Pablo Reyes Núñez, maestro, director de Colegio Público de enseñanza y presidente de la Asociación de vecinos del Casco de La Laguna.

Moderador: Ramón Rojas Hernández (rrojas@ull.es

Objetivos:

1. Desarraigar la creencia social de que la violencia es inevitable y comprender que caminar hacia la no-violencia requiere de cambios profundos en el individuo y en la sociedad, simultáneamente.

2. Mostrar que es posible hacer retroceder y superar la violencia, marginación y discriminación que crece en el ámbito deportivo, mediante acciones concretas que se pueden empezar a aplicar hoy mismo.

3. Activar producciones que desarrollen los postulados del humanismo y la no-violencia con nuevas metodologías educativas y de iniciación deportiva que saquen a la educación, y dentro de ésta al deporte, del callejón sin salida actual.

4. Sumar y vincular voluntarios (docentes, entrenadores, alumnos, deportistas de todos los niveles, padres, periodistas, federativos, directivos de clubes, árbitros, investigadores y docentes universitarios, y cualquier persona interesada en este tema) que apliquen sus investigaciones y estudios a la tarea de humanizar el deporte y concebir una práctica de la actividad física y deportiva no-violenta.

5. Crear un foro permanente de discusión y aprendizaje en torno al deporte concebido como ámbito de aprendizaje de valores y donde la persona pueda desarrollarse integralmente, divertirse, jugar, integrarse socialmente, compartir, ser solidaria, valorarse a sí misma y a los demás, etc.

6. Crear opinión y referencias sociales válidas para cada uno y para el resto de la sociedad: Ser un ejemplo y preparar el camino a las generaciones futuras. Lograr que los niños no repitan los roles y antivalores (autoritarios, violentos, discriminatorios) de los adultos.
Encuadre:

Desde una mirada humanista el deporte tiene un sentido humano y social que lo liga directamente con fines y objetivos vinculados con la educación, el ocio y recreación y la salud*.
Las enormes potencialidades que tiene el deporte en la formación, no sólo física, sino además cognitiva, afectiva, volitiva y ética son el aspecto que más importa al humanismo.
La violencia ha penetrado en todos los aspectos de la vida: se manifiesta constante y cotidianamente en la economía, en la política, en la ideología, en la religión, en la familia, en la enseñanza, en el ejército, en la cultura y, por supuesto, en el deporte. Ganar a cualquier precio, dejar participar sólo a los “mejores” o “más aptos” -discriminando al bajito o al gordito, a la niña o al que tiene gafas-, agredir física o verbalmente a los árbitros, realizar insultos xenófobos o racistas, producir lesiones de manera intencionada al contrario... son sólo una muestra de la gran variedad de ejemplos de violencia que existen en la práctica deportiva de cualquier tipo y nivel.
La violencia es un “error de respuesta”, no la expresión de la maldad intrínseca del género humano. Así como se aprende la violencia también se aprende la no-violencia. Si tan arraigada está la creencia en la inevitabilidad de la violencia, caminar hacia la no violencia requiere de cambios profundos en la sociedad y en el individuo.
Conscientes de la importancia de la actividad física y el deporte como parte de la educación y su influencia en la sociedad, queremos generar comportamientos no-violentos que hagan posible en el futuro vivir en una tierra “humanizada”.


Forma de trabajo:

Para adaptarnos al formato de programa radial, las intervenciones serán resumidas, tipo testimonio, mostrando el punto de vista de cada ponente (máximo de 5 minutos). Habrá una corta rueda de preguntas por parte de asistentes en la sala o de los oyentes de la radio por vía telefónica. Finalizaremos el encuentro con un ejercicio práctico de reflexión guiada a todos los partícipes y oyentes que durará 4 minutos.
Previamente a la celebración de la mesa, se entregarán al moderador los aportes completos de los ponentes en ficheros digitalizados tipo Word, así como el resumen de los mismos, que será la conclusión sintética de su ponencia o intervención. De estas conclusiones se elaborará una síntesis a partir de las expresiones comunes y complementarias que se vayan extrayendo del conjunto y que será leída el 21 de abril

Proyecto:

Con aquellos ponentes que lo deseen y así lo manifiesten, junto con nuevas incorporaciones de personas vinculadas o interesadas en el deporte, repetiremos este tipo de encuentros, al menos, una vez al semestre para ir elaborando metodologías de trabajo operativas que nos permitan cumplir los objetivos planteados y otros que se puedan sumar.

Las Jornadas Vía Internet

Se transmitirá en directo en el sitio http://www.teleuned.com/teleuned2001/html/ en tele actos, las siguientes partes de las Jornadas:

Viernes 21 de abril 2006.
De 10.30 a 14:00hs. “Apertura Institucional” “Mesa Redonda” y “Encuadre del Plan de Trabajo”
14:00 hs. Mesas de Trabajo No Presenciales. Se expondrán síntesis de los trabajos recibidos de las Mesas No Presenciales, así como fotografías y videos.
19:30 Encuentros Culturales

Sábado 22 de abril 2006.
18:30 hs. Puesta en Común en Plenario de las Mesas de Trabajo. Síntesis y Propuestas a Futuro.
20:00hs. Conferencia “Política, Educación y No Violencia” Dr. Tomás Hirsch


* Mario Aguilar A. y Rebeca Bize B. “GENERACIÓN DE EDUCADORES
POR EL CAMBIO Y LA DIVERSIDAD”. Santiago de Chile. 1998